Respirar, sumergirse y descubrir un mundo diferente: desde 2024, Santa Clara del Mar cuenta con una propuesta de formación que combina deporte, conocimiento y contacto con el entorno marino. Se trata de la Escuela Municipal de Buceo, una iniciativa pionera y única en el país que funciona en el natatorio de la ciudad.
La escuela ofrece cursos de dos meses de duración, con clases teóricas y prácticas a cargo de instructores certificados. La formación comienza en la pileta del natatorio municipal, donde los participantes aprenden las técnicas básicas y las medidas de seguridad necesarias para desarrollar la actividad. Luego, las prácticas continúan en el mar, instancia en la que se realizan las certificaciones correspondientes.
“Es algo maravilloso, estás vos y tu respiración”, contó el instructor Carlos Abud en diálogo con el Streaming de La Voz de Mar Chiquita. Asimismo, resaltó que “con una preparación adecuada, prácticamente no existen accidentes en buceo”.
Por eso, en el curso que brinda la Escuela Municipal de Buceo de Santa Clara del Mar “se ve todo lo que se puede hacer y lo que no”, según Abud.
La propuesta también contempla contenidos que van más allá de las técnicas de inmersión. Durante la capacitación se abordan conocimientos de biología, medicina y física aplicadas al buceo, además de las clases prácticas y teóricas específicas de la disciplina.
Abud destacó que no es necesario contar con experiencia previa para acercarse a esta actividad. “Cualquier persona lo puede hacer, no hace falta ni saber nadar, aunque es mejor tener este conocimiento”, explicó.
En la edición del curso que comienza este 7 de noviembre -la última del año- el cupo ya está completo y lo integran 14 personas. Al respecto, el instructor valoró la respuesta que viene teniendo la iniciativa en la comunidad y destacó que la escuela cuenta con todos los elementos necesarios para desarrollar la formación.
Con una propuesta que abre una puerta a un universo poco conocido, la Escuela Municipal de Buceo suma una experiencia deportiva y educativa diferente en Santa Clara del Mar. “Hay cosas maravillosas debajo del agua”, concluyó Abud.






